Los
lavadores de gases son usados ampliamente para eliminar polvos, nieblas,
vapores y olores y para neutralización de gases.
El
líquido lavador puede ser agua, aceite, una solución alcalina o una
solución alcalina con hipoclorito, dependiendo de los contaminantes que
se quieran eliminar.
Los
lavadores a jet se caracterizan por su aptitud para purificar gases y al
mismo tiempo, hacerlos circular.
La
presión diferencial que generan va desde los 10 a 150 mm H2O.
Esta es una importante característica porque hace innecesario
tener un ventilador para extraer y soplar los gases, especialmente cuando
son corrosivos.
La
eficiencia del lavado de gases ácidos es mejor que el 92% con agua pero
puede ser mejorado utilizando una solución alcalina.
La
eficiencia de separación
obtenida para partículas de 2
mm.