Estos
equipos permiten obtener agua fría o helada, hasta 2°C usando vapor de media o baja presión. El termocompresor sustituye aquí al compresor mecánico
usado en las tradicionales máquinas frigoríficas.
En este caso, el condensador puede ser barométrico y no requiere
un circuito completamente cerrado, porque el fluido refrigerante es agua.
Si
nosotros introducimos agua, a una determinada temperatura en un espacio
que está a menor presión
que la presión de vapor correspondiente a esa temperatura, se produce una
vaporización parcial inmediata -flash- que la enfría hasta llegar a la
temperatura de equilibrio correspondiente a la presión del condensador.
Los
sistemas de refrigeración al vacío pueden estar formados por varias
etapas de enfriamiento: dos o tres cámaras de evaporación, cada cual con
su termocompresor y un condensador dividido en 2 o 3 cámaras con el
objeto de lograr flexibilidad y economizar vapor .